En la tercera mesa de debate dedicada al Desarollo Económico y Cohesión Social intervinieron el ex presidente de Panamá Martín Torrijos, el economista de CEPAL, Hugo Beteta, la ministra de Ecuador Ximena Ponce, el director de FIAP, Antonio Fernández Poyato yWilfredo Lozano de la Universidad Iberoamericana.
Simon Pachano, de FLACSO y analista de Infolatam, relator de las intervenciones, expresó las dudas planteadas sobre si el desarrollo o el crecimiento es condición para el surgimiento de la democracia o si al revés, se exige a la democracia desarrollo económico.
El primer supuesto, dijo Pachano, sería un problema serio porque en numerosos países de América Latina no podría haber democracias. Y si fuera el segundo, estaríamos pidiendo a la democracia rendimientos que no nesariamente han de producirse.
Que se acabó la etapa de los principios establecidos por el Consenso de Washington y se alumbra una nueva etapa fue uno de los criterios compartidos por los expertos, que destacaron la existencia de una nueva etapa marcada por determinados tipos de ajustes en las políticas económicas y sociales. Un cambio de modelo caracterizado por el retorno del Estado.
En este sentido Simon Pachano destacó el criterio de la mayor parte de los expertos sobre la necesidad de diferenciar las capacidades, las atribuciones del Estado en materia de soberanía, monopolio de la fuerza, la ciudadanía, etc. El papel del Estado en relación con la cohesión social requiere plantear una revisión de los límites del aparto institucional en relación con la democracia.
La inclusión social y la ciudadanía son elementos fundamentales para el pleno ejercicio de libertades y el ejercicio de los derechos sociales, cívicos, políticos en América Latina.
Los expertos del II Foro Santo Domingo analizaron la situación del Estado del Bienestar en los países de América Latina donde no todos se encaminan hacia este modelo de Estado no estrictamente comparable con lo que en Europa se entiende como tal y que es más grande y complejo.
Pachano destacó la necesidad de consensos para un mejor funcionamiento de las democracias: consenso sobre los regímenes políticos, sobre los procedimientos democráticos y sobre quienes deben ser los actores sociales.
Definir quienes son o deben ser los actores políticos sociales es relevante, a juicio de los analistas, ante la aparición de fenómenos que no se sabe bien como funcionan y en qué medida contribuyen a una mejor inclusión social, como por ejemplo la participación en el mundo andino de determinadas cuotas de participación de los indígenas.
Por último los expertos se refirieron al papel de los partidos políticos actualmente fragmentados en algunos países y a las consecuencias del uso de la democracia directa. “La consulta popular plantea un problema serio sobre quién hace las preguntas, quién tiene la iniciativa, y si quien hace las preguntas puede otorgarse más atribuciones a las muchas que ya normalmente tiene”, dijo Simón Pachano para concluir que en su opinión son los ciudadanos quienes “deben de tener la iniciativa de promover las consultas populares si de verdad se busca fomenar la democracia directa”.
Fuente: Infolatam