Guatemala: las elecciones generales serán el próximo 11 septiembre

3 mayo 2011

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Guatemala convocó para el 11 de septiembre las elecciones generales, en las que 27 partidos políticos podrán presentar candidatos a los diversos cargos en juego.

Los cerca de 6,4 millones de guatemaltecos habilitados para votar elegirán ese día al presidente y vicepresidente, 158 diputados al Congreso y 20 al Parlamento Centroamericano, y 333 alcaldes.

La presidenta del TSE, María Eugenia Villagrán, invitó a los votantes y los partidos políticos inscritos a participar en los comicios, que -dijo- deberán celebrarse “de manera pacífica, libre y transparente” para representar “la más clara expresión del fortalecimiento democrático” del país.

En los comicios, en los que los guatemaltecos elegirán a sus nuevas autoridades políticas para un período de cuatro años (2012-2016), se habilitarán 2.500 centros de votación a nivel nacional, en los que se encontrarán 17.000 mesas receptoras de votos las cuales serán atendidas por unos 100.000 voluntarios.

En el acto de convocatoria estuvieron presentes el presidente del país, Álvaro Colom, los líderes de los 27 partidos políticos que participarán en la contienda y representantes de la comunidad internacional y de la sociedad civil.

A partir de hoy y hasta 48 horas antes de la elección, los partidos podrán realizar sus respectivas campañas proselitistas para convencer a los guatemaltecos de que les otorguen sus votos, según lo establecido por la ley electoral vigente.

La inscripción de las candidaturas de los aspirantes a cargos de elección popular comenzará mañana, martes, y concluirá el 12 de julio, en tanto que los electores tienen hasta el 11 de julio para empadronarse, según el decreto de convocatoria a elecciones.

Fuente. Infolatam/Efe


MENÚ ELECTORAL ALARMANTE PARA GUATEMALA

7 abril 2011

Entre continuismo conyugal y mano dura.

A veces en las elecciones, los votantes tienen que elegir el menor de los males. La democracia es imperfecta y también lo son los candidatos. Pero los dos favoritos en las elecciones presidenciales del próximo septiembre en Guatemala son peores que candidatos imperfectos; reflejan dos peligros democráticos -continuismo conyugal y mano dura.

Recientemente, ha salido a la luz que una de las candidatas, la actual primera dama Sandra Torres de Colom, ha iniciado gestiones para divorciarse del presidente, Álvaro Colom, para poder lanzar su campaña legalmente. Se trata de un truco para burlarse de las reglas contra el nepotismo que existe en su país. Pero el problema es más serio que una mera burla de las leyes. La solicitud refleja dos tendencias latinoamericanas nada sanas para la democracia. La primera es la propensión por parte de los mandatarios en ejercicio de querer extender su permanencia en el poder. La otra es la inclinación del electorado a dejarse seducir por el linaje político. Ambas preferencias atentan contra la renovación de liderazgo que tan fundamental es para las democracias.

En Guatemala, existe una restricción contra la reelección presidencial. Eso ha llevado al dirigente actual a buscar un truco para extenderse en el poder. Desde los 90, numerosos presidentes latinoamericanos han intentando reducir o eliminar semejantes límites de los períodos presidenciales, valiéndose de varias estrategias. La maniobra elegida por Colom consiste en impulsar a su esposa (o, pronto, su ex esposa) como candidata.
Desde que su marido asumió la presidencia, la primera dama se ha hecho cargo de los programas de desarrollo humano del Gobierno. El que haya parejas matrimoniales populares y comprometidas con programas sociales, indiscutiblemente, beneficia a los votantes. Pero el promoverla es un método burdo de utilizar la ventaja del titular actual para delimitar un período. Y divorciarse para poder evitar fronteras legales no cambia la realidad del asunto: Guatemala se enfrenta al continuismo conyugal y a la no renovación.

La ventaja del titular existe en todas las democracias, pero es especialmente serio en América Latina. Desde los 80, sólo dos presidentes en ejercicio habilitados para buscar la reelección han sido derrotados. Incluso los ex mandatarios cuentan con una superioridad enorme: uno de cada dos sufragios en los países que permiten postulaciones de antiguos dirigentes, ha tenido al menos a uno de ellos como candidato, y en mucho casos, logran ganar. (De hecho, el que fuera presidente de Guatemala, Álvaro Arzú, también ha anunciado su intención de presentarse, aunque su candidatura es inconstitucional y hasta ahora cuenta con pocos seguidores).

Han sido pues los límites constitucionales de períodos presidenciales, más que los votantes mismos, lo que más ha conseguido contener las ventajas de los titulares y de los ex presidentes. Esta tradición muy latinoamericana de imponer fronteras constitucionales a los períodos y reglas contra el nepotismo político existe por una buena razón histórica. Los latinoamericanos sufrieron por generaciones bajo el poder de caudillos omnipotentes que favorecían a sus amigos y parientes. Marcar tiempos ha ayudado a inyectar algo de rotación en la cúpula del establecimiento político.
Sin embargo, muchos titulares y sus seguidores detestan estas restricciones. Por ello lucubran maniobras para quedarse en el poder, tales como referendos, coaptaciones a los poderes judiciales y la compra de popularidad a través de gastos sociales. El continuismo conyugal que el presidente Colom está intentado, es el truco de última moda.

Éste es una exportación argentina. Hace unos años, el entonces presidente de Argentina, Néstor Kirchner eligió a su esposa, Cristina Fernández de Kirchner, como su sucesora. Fue un movimiento astuto. Mientras que los kirchneristas argumentaban que la Sra. Kirchner ofrecía renovación política, en realidad lo que estaban garantizando era mantener el poder, no sólo en la misma familia, sino el mismo dormitorio. Pero en vez de renovación, éste trae repetición. Como pasó en Argentina, de ser electa la primera dama, lo más probable es que el nuevo primer esposo/amante se quede como presidente de facto—o que así lo perciba la población.

Cualquiera de estos dos escenarios -un presidente fantasma de facto o la percepción de ello- es un mal augurio para la democracia. Con el continuismo conyugal, el poder se mantiene tras bastidores y la credibilidad de las autoridades oficiales queda en duda. Esa oscuridad en la cúpula socava la meta democrática de aumentar la transparencia.

La candidatura de Torres enfrentará obstáculos, primero en ratificar el divorcio y luego verificar que la solicitud de una reciente primera dama sea legal. Pero, pase lo que pase, este truco al estilo Kirchner, con una innovación telenovelística guatemalteca, es nocivo para la democracia. Si los votantes desean cambiar las reglas sobre la reelección, para ello deberían tener un debate abierto y público, y los partidos principales tendrían que negociar concesiones. Pero cuando el titular intenta cambiar las reglas del juego utilizando a su esposa para quedarse en el poder, la credibilidad del proceso de renovación de liderazgo termina deshecha.

El otro problema de esta candidatura -o si se quiere, la astucia subyacente de la misma- es que procura recoger el apego de los votantes por un linaje político. Cuando resulta imposible reelegir a un presidente actual o anterior por razones constitucionales, o a un ex dirigente por simple fallecimiento, la otra opción que ha surgido en América Latina es la de votar a aspirantes con los mismos apellidos de antiguos mandatarios -viudo/as, hijo/as, sobrino/as. Se trata de postulantes que se vuelven apetecibles en principio porque ostentan el apellido de algún poder anterior. Esta tendencia existe en toda democracia, pero en esta región, parece ser también una pretensión muy poderosa. Desde los 80, 15 solicitantes han competido con el apellido de figuras anteriores, de los cuales, 8 lograron la presidencia. Con Sandra Torres, son hoy 5 los aspirantes con denominaciones de ex dirigentes que aspiran: Marlinde Manigat en Haití, Keiko Fujimori en Perú, Ricardo Alfonsín en Argentina y Rodrigo Arias en Costa Rica. Hasta en Cuba se habla de la hija de Raúl Castro, Mariela, como posible sucesora.

Que en una dictadura como Cuba se piense en la descendiente del presidente como posible heredera no es de extrañar. Pero que en una democracia haya tantos votantes que prefieran las dinastías políticas, es toda una desgracia para un sistema diseñado para asegurar renovación de liderazgo.

La catástrofe del menú electoral de Guatemala va más allá de este continuismo conyugal. El otro agravante es que el candidato que hasta ahora parece tener la posibilidad de competir con la primera dama no muestra ser tampoco tan buena opción. Se trata de Otto Pérez Molina, un general jubilado que tuvo un papel central en el conflicto armado en el que el Ejército mató a alrededor de 200.000 guatemaltecos. Dirigió la funesta unidad de inteligencia militar y le han implicado -aunque nunca acusado- por conspirar en el asesinato del obispo Juan Gerardi. De hecho, la semana pasada la viuda del guerrillero Efraín Bámaca presentó una denuncia en la que apuntaba a Pérez como uno de los culpables de la desaparición de su esposo.

Tal vez lo más preocupante del drama de Torres es que ha disminuido la atención del público al peligro de la candidatura de Pérez. La amenaza consiste en que, a cambio de una mayor seguridad, exista un electorado que se sienta cómodo con la posibilidad de unas fuerzas armadas con mayores poderes. El ascenso éste se basa en la promesa de resucitar los medios coercitivos del pasado para responder a la ola de delincuencia del presente.

Durante la última campaña presidencial, Pérez utilizó su imagen como hombre fuerte para lanzar una plataforma de mano dura para combatir la delincuencia. El símbolo de la campaña fue un puño cerrado. Hoy en día, en América Latina -no sólo en Guatemala- hay cierta demanda para dar respuestas duras a la delincuencia, lo cual es indudablemente unos de los problemas urbanos más serios en la región. Pero cuando esta petición florece en un país donde los militares siguen siendo difíciles de controlar, el resultado podría ser un grave deterioro del concepto democrático de primacía civil sobre el Ejército.

La candidatura de Pérez representa más que una llamada para acabar con la delincuencia, pues crea la inquietante posibilidad de una mayor impunidad y el retorno político de las fuerzas armadas. La imperturbable postura pro militar de éste hará aún más difícil llevar ante la justicia a los líderes militares que cometieron crímenes contra la humanidad durante el conflicto armado.

Agobiados por pandillas y redes criminales, es de esperar que los votantes guatemaltecos deseen una respuesta fuerte. Pero la política de mano dura podría expandir la participación de las fuerzas armadas en tareas policiales, lo cual probablemente produzca excesos del poder militar en nombre de la seguridad. La posibilidad de que Pérez gane también engendra preocupaciones serias sobre el resurgimiento político del Ejército.

A primera vista, el continuismo conyugal o, inclusive, las dinastías políticas, pueden parecer menos peligrosos que el posible resurgimiento político de unas fuerzas armadas con un pasado funesto y un presente poco vistoso. Pero la mano dura y el mantenimiento de la primera dama, en este caso, realmente reflejan un mismo círculo vicioso: instituciones precarias producen una política poco saludable, que termina estropeando todavía más a los organismos. La candidatura de Pérez muestra como la debilidad institucional para contener la delincuencia engendra una demanda popular por un aparato político más coercitivo, lo cual puede llevar a un debilitamiento del control cívico-institucional de los militares. La propuesta de Torres enseña cómo las administraciones con pocos contrapesos políticos terminan concediendo atribuciones al Ejecutivo, lo cual hiere aún más dichos controles, hace que el partido en el poder se vuelva más servil, y torna las relaciones entre el Gobierno y la oposición más polarizadas.

El partido gobernante describe la propuesta de Torres como un divorcio “por amor”. Tienen razón: amor por el nepotismo, el continuismo y el dinastismo. Mientras tanto, Pérez representa una candidatura de mano dura. El problema es que se trata de mano dura en vez de una nueva. La democracia requiere renovación de liderazgo, para no anquilosarse. En Guatemala, donde parece que un ex general y una primera dama van a dominar las elecciones venideras, tal renovación se ha convertido en un sueño improbable.

Fuente: FP en español


Guatemala: Colom amplía el estado de sitio en Alta Verapaz por 30 días más

19 enero 2011

El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, anunció su decisión de ampliar por 30 días más el estado de sitio decretado en el departamento norteño de Alta Verapaz para expulsar de la zona al cartel mexicano de la droga Los Zetas.

Colom hizo el anuncio tras reunirse con alcaldes y líderes de la sociedad civil para analizar los resultados de la medida, decretada por primera vez el 19 de diciembre pasado para un periodo de un mes.

“Yo lo que quiero es poner paz y tranquilidad en Alta Verapaz”, aseguró el mandatario. Según el presidente, la prolongación del estado de sitio responde a la necesidad de afinar algunos aspectos en materia de seguridad para mantener los resultados obtenidos.

Colom, quien visitó esa región acompañado de sus ministros de Defensa, Abraham Valenzuela, y Gobernación (Interior), Carlos Menocal, aseguró que la criminalidad en Alta Verapaz ha bajado un 30 por ciento y las medidas adoptadas han permitido recuperar la gobernabilidad.

Colom dijo que los operativos realizados por las fuerzas de seguridad han permitido la captura de 21 personas en Alta Verapaz y de cuatro más en el departamento vecino de Izabal, así como el decomiso del 48 vehículos y una cantidad importante de armamento.

La medida supuso el envío de más de medio millar de soldados y agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) a ese departamento para respaldar las acciones de las autoridades locales.

“Empezamos en Alta Verapaz porque se estaba convirtiendo en un verdadero centro de operaciones de los narcotraficantes, no se hizo antes porque no teníamos información completa y no queríamos tener un show”, aseveró el gobernante.

Por su parte, el ministro del Interior, Carlos Menocal, dijo que con la medida gubernamental los delitos contra la vida vinculados al crimen organizado son cada vez menos.

Los Zetas, uno de los grupos del narcotráfico más sanguinarios que operan en Guatemala, se asentó en el departamento de Alta Verapaz hace más de un año, para controlar el tráfico de drogas desde Centroamérica a México y EE.UU., según las autoridades.

Menocal dijo que además de las capturas de criminales, destaca la incautación en este tiempo de 8,6 millones de quetzales (1,07 millones de dólares) en vehículos, así como de 48 fusiles, 33 ametralladoras y 19 granadas.

Fuente: Infolatam/Efe


Guatemala: Colom no descarta ampliar estado de sitio a 4 departamentos más

21 diciembre 2010

El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, no descartó ampliar a otros cuatro departamentos, el estado de sitio que ha decretado en Alta Verapaz para expulsar de esas regiones al cartel mexicano de Los Zetas.

Entrevistado hoy por periodistas, el gobernante dijo que existen otros departamentos como candidatos para suspender las garantías constitucionales que permitan al Estado retomar el control de los territorios.

Colom mencionó a San Marcos (noroeste) y Petén (norte), ambos fronterizos con México, Izabal, en la costa del Caribe y con frontera con Belice, y Zacapa, en el este del país.

El presidente anotó que no está descartado que se amplíe el estado de sitio a esas regiones, en donde se ha denunciado la presencia de miembros de Los Zetas.

En Consejo de Ministros, Colom decretó ayer el estado de sitio en el departamento norteño de Alta Verapaz, con el fin de expulsar a las células del cartel mexicano que ha sembrado el terror en esa región.

Hasta ahora han sido capturados cuatro guatemaltecos, supuestos miembros de Los Zetas, y se les decomisó 4 escopetas calibre 12 milímetros, 3 pistolas 9 milímetros, 4 celulares, 162 cartuchos para escopeta y 22 cartuchos para fusil de asalto AK-47, entre otros.

El estado se sitio en Alta Verapaz durará 30 días, según la disposición gubernamental, y según el ministro guatemalteco de la Defensa, Abraham Valenzuela, se decretó “para asegurar la gobernabilidad, devolver el orden constitucional y la seguridad a los habitantes”.

Los Zetas, según fuentes del Poder Ejecutivo, se asentaron en Alta Verapaz desde hace más de un año, para “controlar” el tráfico de drogas que llega al país desde Honduras, para luego enviarlas a México y Estados Unidos.

Fuente. Infolatam


OEA investiga la crisis política desatada por el caso Rosenberg

26 mayo 2009

El secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, inició una serie de reuniones con el fin de recabar información sobre la crisis política generada en Guatemala por el asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, en el que se ha visto implicado el presidente, Álvaro Colom. Este domingo opositores y simpatizantes volvieron a tomar las calles en favor y en contra del presidente.

Insulza, que estará dos días en el país, tiene su primera entrevista con el director de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), el jurista español Carlos Castresana, quien investiga el crimen de Rosenberg, perpetrado el pasado 10 de mayo, y la denuncias en contra del mandatario.

En un vídeo que dejó grabado y que se hizo público el día de su inhumación, Rosenberg responsabilizó de su asesinato a Colom y a su esposa Sandra Torres, al secretario privado de la Presidencia, Gustavo Alejos, y al empresario Gregorio Valdéz.

La agenda de trabajo del secretario general de la OEA en Guatemala incluye reuniones con Colom, el vicepresidente Rafael Espada, el presidente del Congreso, Roberto Alejos, el de la Corte Suprema de Justicia, Rubén Higueros, y el fiscal general, Amílcar Velásquez.

También con el Procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, el cardenal Rodolfo Quezada, el rector de la estatal Universidad de San Carlos, Estuaro Gálvez, y el presidente de la Alianza Evangélica, Darío Pérez.

Insulza también se entrevistará con el general retirado Otto Pérez, líder de la oposición, dirigentes de la cúpula empresarial y con un hermano del abogado asesinado.

En sus primeras declaraciones a la prensa, el secretario de la OEA dijo este domingo que su visita persigue que “Guatemala mantenga y
fortalezca la democracia y su institucionalidad”.

Este domingo miles de opositores al Gobierno de Guatemala reiteraron su petición de renuncia de Colom, a quien se le acusa de estar implicado en el crimen del abogado Rodrigo Rosenberg, mientras unos 5.000 simpatizantes le expresaron de nuevo su apoyo.

Vestidos de blanco y haciendo sonar silbatos, más de 10.000 personas, en su mayoría jóvenes, se concentraron en la Plaza Italia, frente a la Municipalidad, y exigieron el fin de la impunidad y la violencia, al tiempo que abogaron por una Guatemala en paz.

Fuente: INFOLATAM


Guatemala: protestas por el caso Rosenberg concluyen sin incidentes

18 mayo 2009

Las protestas en las que miles de guatemaltecos salieron a las calles, unos para exigir la renuncia del presidente Álvaro Colom y otros para apoyarle por el Caso Rosenberg, concluyeron sin incidentes, dejando evidencia de la polarización que vive Guatemala. Los opositores al presidente presentarán este lunes un documento al Parlamento, en el que pedirán el retiro de la inmunidad a Colom.

Las expresiones de apoyo y de repudio se produjeron en medio de la más grave crisis política que enfrenta el mandatario socialdemócrata, desatada tras el asesinato hace ocho días del prestigioso abogado Rodrigo Rosenberg.

Venidos de los lugares más apartados del país, más de 40.000 personas, según los organizadores, colmaron la Plaza de la Constitución, frente al Palacio Nacional de la Cultura, para apoyar a Colom, a quien consideran “el presidente de los pobres”.

“Estamos acá para defender la democracia y el Estado de Derecho”, señaló Juan Alfaro, secretario general del oficialista partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), el cual organizó la manifestación de apoyo al gobernante. “Colom, estamos contigo”, “Álvaro, presidente amigo, Guatemala está contigo” y “Con Colom hasta la muerte”, se leía en las pancartas que adornaban los centenares de autobuses que desde sus comunidades trasladaron a los manifestantes hacia la capital.

Los que apoyaron al mandatario, en su mayoría campesinos pobres que son beneficiados por los programas de asistencia del Gobierno y habitantes de los barrios populares y asentamientos humanos, fueron traídos con engaños por los alcaldes y gobernadores, según denuncias publicadas por la prensa local.

A menos de dos kilómetros de distancia, en la Plaza Italia, otro grupo de cerca de 40.000 guatemaltecos, según sus propios datos, pedían la renuncia del mandatario. Estos manifestantes, que marcharon vestidos de blanco, eran en su mayoría habitantes de las zonas urbanas, integrantes de las clases medias y altas de la sociedad, y estaban dirigidos por líderes empresariales y políticos de oposición.

Los opositores al mandatario repartieron miles de octavillas en las que pidieron las firmas de los participantes para respaldar un documento que presentarán este lunes al Parlamento, en el que pedirán el retiro de la inmunidad a Colom.

Las dos manifestaciones se realizaron en medio de un ambiente de tranquilidad y sin que se produjeran incidentes. Unos 3.000 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), desarmados, permanecieron a distancia de ambos grupos para garantizar la seguridad de los participantes.

La investigación del asesinato de Rosenberg, así como la trama detrás del vídeo que incrimina al presidente, es encabezada por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), la cual es dirigida por el jurista español Carlos Castresana.

Fuente: EUROLATAM


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