Argentina: La trama de espías digna de una novela negra amenaza el futuro del alcalde Buenos Aires

Macri, rico desde la cuna, se hizo popular durante su gestión al frente del club de fútbol Boca Juniors, saltó a la política en 2003 y ganó la alcaldía de Buenos Aires cuatro año después con la coalición conservadora Unión PRO, un paso de gigante en su carrera hacia a Presidencia del país.

Pese a no haber tenido aciertos significativos en su gestión municipal, Macri logró avanzar posiciones como aspirante a ocupar la Casa Rosada después de que la alianza que cerró con otro empresario exitoso, el peronista disidente Francisco de Narváez, propinara un rotundo revés electoral al ex presidente Néstor Kirchner (peronista) en las legislativas del pasado año.

Ahora, sus anhelos políticos pueden desvanecerse por su procesamiento en un caso de escuchas telefónicas ilegales organizadas por funcionarios municipales a sus órdenes.
El escándalo, bautizado como “Macri-gate”, estalló en octubre del pasado año con la demanda de Sergio Burstein, un abogado judío familiar de una víctima del atentado contra la mutualista judía AMIA en 1984.

Burnstein denunció que fue objeto de escuchas telefónicas por parte de Jorge “Fino” Palacios, ex comisario denunciado por supuesto encubrimiento en la investigación del atentado contra la AMIA, y a quien Macri encargó la tarea de crear la policía metropolitana de Buenos Aires.

Palacios, que llegó a ser uno de los más importantes comisarios de la Policía Federal argentina, fue despedido en 2004 por el Gobierno del ex presidente Kirchner, enemigo declarado de Macri. Además, el alcalde tenía una relación estrecha con Palacios porque el comisario dirigió las investigaciones del secuestro del propio Macri, en 1991, y de su hermana Florencia.

Pero no hay novela negra que se precie sin un espía: Ciro James, un polémico personaje que trabajó en la Policía Federal, relacionado con el servicio de inteligencia, aficionado a pinchar celulares ajenos y que terminó contratado como asesor en el Ministerio de Educación del Gobierno de Macri.

Los investigadores del caso encontraron información sobre espionaje ilegal en computadoras incautadas en una agencia de seguridad controlada por Palacios y con la que también está supuestamente relacionado el antiguo subjefe de la Policía Metropolitana Osvaldo Chamorro, a quien Macri destituyó en noviembre pasado.

A la vista de estos elementos, el juez federal Norberto Oyarbide ordenó el procesamiento del alcalde y un tribunal de alzada integrado por tres magistrados confirmó la decisión la pasada semana. El alcalde, que ha reconocido que no estuvo acertado al contratar a los funcionarios involucrados en la trama, acusa al ex presidente Kirchner (2003-2007), esposo de la mandataria Cristina Fernández, de orquestar la causa en su contra.

Un polémico argumento que su padre, el empresario Franco Macri, se ha encargado de desmontar: “Pondría las manos en el fuego: el Gobierno no tiene nada que ver”, afirmó este fin de semana en unas declaraciones que han destapado las graves desavenencias de esta saga familiar.

“Las declaraciones de mi padre me han dolido”, reconoció el lunes el propio Mauricio Macri, dispuesto a no tirar la toalla y a mantenerse en el cargo, al menos hasta que la Justicia decida.

Fuente: INFOLATAM

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