Calderón admite que México enfrenta “una guerra cada vez más cruenta”

El presidente mexicano, Felipe Calderón, admitió este jueves que la violencia de los cárteles de la droga es la manifestación de una “guerra cada vez más cruenta” que se ha cobrado 28.000 muertos desde que llegó al poder en 2006 y ordenó sacar al ejército para combatir al narcotráfico.

México vive “una guerra cada vez más cruenta entre los grupos del crimen organizado en su disputa por territorios, mercados y por rutas”, dijo Calderón al presentar su cuarto informe anual de gobierno en el que se defendió de los cuestionamientos a su estrategia contra el crimen, incluso desde su partido.

Calderón atribuyó la barbarie a la desesperación de los cárteles, de la que puso como ejemplo la matanza de 72 migrantes de Centro y Sudamérica la semana pasada en el noreste de México.

“La captura o abatimiento de importantes líderes criminales ha generado en esas organizaciones delincuenciales expresiones de mayor desesperación”, subrayó Calderón, al recordar que 125 capos y lugartenientes han muerto o han sido capturados por su gobierno.

Entre éstos destacó a tres caídos en el último año: Edgar Valdez (‘La Barbie’), detenido el lunes; Ignacio ‘Nacho’ Coronel -abatido en julio- y Arturo Beltrán Leyva (‘El jefe de jefes’) muerto en diciembre en un operativo militar.

“Ese proceso de confrontación debilita a esos grupos pero genera enorme intranquilidad en la sociedad”, según el mandatario, quien al llegar al poder ordenó desplegar a unos 50.000 militares para perseguir a los cárteles y aprobó una reforma de la Policía Federal.

La oposición e incluso miembros del gobernante Partido Acción Nacional (PAN, centroderecha) cuestionan que Calderón se centre tanto en la confrontación.

Esta estrategia, dicen, sólo consigue amplificar la violencia para el ciudadano de a pie expuesto a bloqueos de calles y carreteras, al espectáculo de cadáveres desmembrados y más recientemente a los atentados con coches bomba, que ascienden a tres en lo que va del año.

Aunque la violencia ocupó parte del discurso presidencial, Calderón también se reservó apartes para anunciar la implementación de la televisión digital antes de 2015 y dar por superada la crisis de la economía, la segunda de América Latina.

México espera crecer en 2010 entre 4 y 5% tras caer 6,5% en 2009, cuando fue la economía más afectada en la región por la crisis financiera mundial.

Calderón, quien se dice dispuesto a reformular su estrategia contra la violencia, reiteró al final de su discurso su invitación a un diálogo nacional.

Las dos principales formaciones políticas de la oposición, que comienzan a jugar fichas de cara a las presidenciales de 2012, se dicen dispuestas a dialogar aunque poco convencidas.

Al comentar el discurso, el alcalde de Ciudad de México, Marcelo Ebrard, mencionado como posible candidato presidencial del Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda), dijo que el diálogo debe ser también sobre política social “y no sólo sobre la estrategia contra el crimen”.

“Es la desigualdad atroz que vive el país la que está ayudando, fermentando la violencia”, expresó en conferencia de prensa.

Por su parte, el Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro izquierda), que apuesta a retornar al poder, del que fue desalojado en 2000 por el PAN después de 70 años de hegemonía, dice que el problema del gobierno es de credibilidad.

“Calderón no ha cumplido. Hay más pobres, hay más violencia. Evidentemente tenemos un problema de credibilidad”, apuntó Francisco Rojas, portavoz del PRI en el Congreso.

Fuente: Infolatam.

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