Ecuador: Correa dice que fue un “milagro” salir a salvo de la sublevación

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, dijo a una multitud que se movilizó en Quito para respaldarle que fue un “milagro” el que saliera a salvo del hospital donde estuvo retenido el pasado 30 de septiembre, durante una sublevación policial.

“Se trató de generar el caos” a través de un plan que fue “preparado con semanas de anticipación” y del cual se tienen, cada vez, “más evidencias”, señaló el mandatario, quien el día de la insurrección estuvo retenido casi todo el día por los policías sublevados en un hospital de la institución.

“Siempre me habían dicho que tenía la bendición divina, estén seguros de ello, porque cuando vemos los vídeos de todo lo que pasó, es realmente un milagro que hayamos salido a salvo, ilesos, junto a todo el equipo presidencial”, remarcó Correa al referirse a la sublevación del 30 de septiembre de policías que rechazaban la eliminación de incentivos salariales y profesionales.

El jefe del Estado, montado en una tarima instalada en la plaza de San Francisco, en el centro colonial de Quito, reiteró que para él la insubordinación policial fue un “intento de golpe de Estado”.

Insistió en que, durante la revuelta, los sublevados intentaron asesinarle, así como al ministro del Interior, Gustavo Jalkh, y a la presidenta de la Asamblea Nacional, la oficialista Irina Cabezas.

Recordó que, al evaluar dicha jornada, miembros de las fuerzas de seguridad del Estado le aseguraron que fue “un milagro que no haya habido un mayor derramamiento (de sangre), porque estos criminales (policías amotinados) estaban totalmente desquiciados”.

Aunque agradeció “la valentía” de varios de sus ministros y colaboradores que le fueron a ver al hospital policial donde estuvo retenido, les prohibió volver a exponer sus vidas si sucediera en el futuro un acontecimiento similar.

Asimismo, alabó la actitud “heroica” de miles de ciudadanos y de policías y militares leales a él, que le rescataron del hospital policial, en medio de una balacera.

El discurso de Correa fue interrumpido frecuentemente por gritos de la multitud congregada en la plaza, en contra del ex presidente Lucio Gutiérrez, quien ha sido apuntado por el Gobierno como uno de los supuestos organizadores de la revuelta policial.

Según Correa, ahora los que intentan gestar golpes de Estado no aparecen “con un poder alternativo”, con figuras que podrían asumir el control del Estado, sino con “gente que se esconde” hasta que las condiciones se lo permitan.

Se lamentó de que la sublevación haya terminado con “cinco compatriotas caídos”, entre ellos un civil, y dijo que de la revuelta del 30 de septiembre, nadie salió como vencedor.

Fuente: Infolatam.

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