El FMI volverá a la Argentina para revisar las cifras del Indec


El Fondo Monetario Internacional (FMI) retornará a la Argentina. En el marco de la “asistencia técnica” solicitada por el Gobierno para la elaboración de un índice de precios al consumidor (IPC) de alcance nacional, el organismo multilateral de crédito tendrá finalmente acceso a las cuestionadas estadísticas socioeconómicas elaboradas por el Indec.

La vuelta del organismo de crédito, fuertemente cuestionado por el kirchnerismo, se produce en momentos en que el Gobierno negocia un acuerdo con el Club de París por el pago de una deuda de alrededor de US$ 6700 millones aún en default.

La semana pasada, la presidenta Cristina Kirchner había anunciado como un triunfo de la posición argentina un eventual acuerdo sin la intervención del Fondo.

La decisión de habilitar la llegada al país de expertos del FMI fue anunciada ayer por el ministro de Economía, Amado Boudou, en una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por la directora del Indec, Ana María Edwin, y el director técnico del organismo, Norberto Itzcovich.

“En la primera quincena de diciembre vendrán los técnicos del Fondo; será la primera reunión en Buenos Aires”, confirmó Itzcovich a La Nacion.

Desde Washington, la ratificación del acuerdo por parte del Fondo Monetario llegó firmada por el director del Departamento del Hemisferio Occidental, Nicolás Eyzaguirre.

“Confirmamos el requerimiento de las autoridades argentinas para que el FMI provea asistencia técnica para la elaboración de un índice de precios al consumidor (IPC). Estamos en contacto con las autoridades [argentinas] para la planificación de las misiones”, indicó un comunicado publicado en la página web del organismo.

Si bien no se trata del cumplimiento del artículo IV, que prevé la apertura total de las cuentas del país y que no se lleva a cabo desde 2006, Boudou les ofrecerá a los expertos del Fondo observar los datos más cuestionados por los inversores nacionales e internacionales, más precisamente, el indicador de inflación.

La deuda con el Club de París y la falta de credibilidad de las estadísticas oficiales son actualmente los principales obstáculos para que la Argentina vuelva al mercado voluntario de crédito a tasas similares a las de sus socios de la región y son la razón por la cual el Gobierno se resiste a admitir la supervisión del Fondo, en el marco del llamado artículo IV. En conferencia de prensa para anunciar el nacimiento del nuevo IPC nacional, Boudou fue tajante: “No tiene nada que ver con el proceso en curso referido a la política de desendeudamiento que lleva adelante el gobierno nacional tras el default de 2001”.

Pero, justamente, Boudou y el canciller Héctor Timerman estuvieron reunidos con importantes autoridades del FMI la semana pasada en Washington. Según supo La Nacion, coincidieron en esa ciudad con la directora del Indec, Ana María Edwin, Itzcovich, y Pablo Faifman, actual director de precios del instituto.

Algunas versiones, publicadas ayer por el diario El Cronista , indicaban que el organismo se disponía a presentar un documento crítico a la intervención en el Indec. Ambos funcionarios habrían intentado desactivar la publicación del documento.

En su presentación pública, Boudou indicó además que la llegada del Fondo “significará un salto de calidad en el nivel de la estadística local”. En ese sentido, el funcionario prefirió darles prioridad a los especialistas foráneos en lugar de recibir el crítico informe sobre la situación del Indec que elaboraron cinco universidades nacionales y que Boudou no quiso recibir a pesar de haberlo encargado por decreto (ver aparte).

“A partir de la primera quincena de diciembre llegarán al país técnicos del Departamento de Estadística del Fondo”, señaló Edwin en la conferencia de prensa.

Indice nacional
Pero la mayor parte de la presentación pública se la había llevado el anuncio del reciclado IPC Nacional. Es que el original nació durante los primeros años del gobierno de Néstor Kirchner y murió en 2008, cuando los economistas privados se cansaron de utilizarlo para medir la inflación real comparándolo con el manipulado IPC-GBA.

“Nunca existió un verdadero IPC nacional, bien hecho y con representatividad”, describió Itzcovich. No obstante, el técnico no confirmó cuándo vería la luz el nuevo indicador. “No se hace en dos minutos, lleva su tiempo”.

El director afirmó, sin embargo, que este nuevo índice no reemplazará al IPC-GBA, hoy fuertemente cuestionado, y que “se discutirá si tendrá representatividad provincial o sólo nacional”.

La relación entre el Gobierno y el FMI fue siempre tirante. El primer hito se registró cuando el gobierno de Néstor Kirchner decidió, a fines de 2005, pagar al contado la deuda de US$ 9800 millones que el país tenía con el organismo.

La Argentina siguió siendo socio del organismo e incluso ratificó la “vigilancia” del FMI sobre el país en la primera reunión del G-20 en Londres en 2008, en plena crisis global.

Fuente y autor: La Nación, Francisco Jueguen

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