Iglesia católica y los cocaleros acuerdan luchar contra drogas

Después de casi tres semanas de amenazas de procesos y denuncias, anoche los sectores cocaleros y el Gobierno se dieron la mano con el arzobispo de Cochabamba, Tito Solari, y acordaron trabajar juntos en la lucha contra el narcotráfico en Chapare y en todo el país.
El anuncio se realizó en la sede de las Seis Federaciones del Trópico, donde participaron dirigentes de los productores de la hoja de coca, tres alcaldes del trópico de Cochabamba, el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, y el arzobispo.
La ‘reconciliación’ ocurrió después de que el pasado 18 de noviembre, el arzobispo dijo que recibió denuncias de padres de familia de que menores de edad estaban implicados en el microtráfico de droga en Chapare. Estas declaraciones causaron enojo en el Gobierno y los sectores cocaleros. Ayer en la mañana, Solari pidió ‘disculpas’ por los efectos de sus declaraciones aunque no se retractó.
Anoche, por más de una hora las autoridades municipales, nacionales y religiosas se reunieron y acordaron la “reconciliación” dejando atrás todas las declaraciones y amenazas.
En conferencia de prensa Solari dijo que fue un “diálogo sincero, un diálogo franco entre personas que nos conocemos, gracias a la confianza mutua, al respeto mutuo. Hemos compartido preocupaciones, sobre todo hemos sentido que es posible un encuentro y que nuestro anhelo es de contribuir, colaborar juntos para construir el bien de nuestras comunidades y de nuestros jóvenes”.
En tanto, Cáceres dijo que el Gobierno recibe “de la Iglesia católica sus sugerencias, sus preocupaciones por la niñez por la juventud porque también están convencidos de que el futuro y la esperanza de nuestros pueblos están en manos de nuestros niños y jóvenes”. Agregó que entre la Iglesia católica, Gobierno y la sociedad trabajarán juntos para “extirpar esa lacra que es el narcotráfico, que tanto daño hace a la humanidad”.

Antecedentes

El jueves 18 de noviembre, Solari denunció que menores estaban implicados en el microtráfico de droga en el trópico cochabambino y que, por las noches, en la zona se escuchaba el sobrevuelo de avionetas, cuya procedencia se desconocía.

Días después los dirigentes del Trópico de Cochabamba, autoridades departamentales y nacionales lanzaron duras críticas a la Iglesia católica, afirmando que se trataba de estrategias políticas.

En tanto la Conferencia Episcopal Boliviana respaldó al prelado de la Iglesia católica.

Las Seis Federaciones después de una ampliado determinaron declarar personas no grata a Solari y anunciaron realizar dos denuncias contra él.

Fuente: El deber de Bolivia

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