Cuba/EE.UU: las últimas medidas de Obama no convencen a La Habana

La flexibilización de los viajes y remesas desde Estados Unidos a Cuba anunciada el pasado viernes por Washington no ha convencido al Gobierno de La Habana, que critica falta de voluntad para cambiar la política de “bloqueo y desestabilización” hacia la isla.

Los medios oficiales difundieron el comunicado con el que el Gobierno de Raúl Castro respondió en la noche del domingo a la decisión de Estados Unidos de permitir los viajes a la isla con fines académicos, culturales y religiosos y los envíos de remesas (hasta 500 dólares por trimestre) a cubanos que no sean familiares.

Según La Habana, en lo fundamental se trata de acciones que ya puso en marcha la Administración del demócrata Bill Clinton y que luego fueron derogadas por el republicano George W. Bush en 2003.

Aunque califica de “positivas” las medidas, Cuba las considera de alcance “muy limitado” porque “solo benefician a determinadas categorías de norteamericanos” y “no modifican la política contra la isla”.

Cuba cree incluso que Estados Unidos busca “nuevas vías para lograr sus objetivos históricos de dominación” y que ha relajado las restricciones de viajes y remesas para “fortalecer los instrumentos de subversión e injerencia en los asuntos internos de Cuba”.

Analistas consultados por Efe coincidieron hoy en que la respuesta de La Habana reproduce la retórica y rutina “habituales” que caracterizan sus declaraciones oficiales hacia Estados Unidos.

Sin embargo, los más optimistas interpretan como signos “favorables” la respuesta en sí misma, el hecho de que haya “mensajes de ida y vuelta” y que el Gobierno cubano adjetive las medidas como “positivas”, aunque luego matice la calificación.

No faltan quienes creen que este nuevo capítulo confirma el “cambio de enfoque” que se ha producido durante los mandatos de Barack Obama y Raúl Castro, al margen de los “juegos dialécticos” entre ambos países, sin relaciones diplomáticas desde hace más de 50 años.

Otros, sin embargo, son escépticos y opinan que Cuba y EE.UU. siguen “atrapados en la retórica del enfrentamiento”, que Obama tiene “poco espacio” en su país para modificar sustancialmente la política hacia la isla y que el momento bilateral actual está lastrado por la detención en la isla del contratista Alan Gross, a quien La Habana acusa de espionaje aunque no ha presentado cargos en su contra.

Fuente: Infolatam

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